
En el parque La Dolorosa, en la ciudad de Riobamba, cada fin de semana se puede observar a grupos de adultos mayores jugando “La Mamona”, un deporte tradicional que consiste en tomar una pelota pequeña hecha de cuero y lanzarla por los aires con la mano hacia el espacio del equipo rival, algo parecido al tenis, pero con la mano. Aunque para muchos espectadores este es un juego nuevo, para otros es un recuerdo de su infancia cuando lo jugaban con sus padres, primos, hermanos o tíos y que no quieren que se pierda como muchos otros deportes que se han ido quedando en el olvido.
RECONOCIENDO LOS JUEGOS
Pues, al igual que La Mamona, existen más deportes o juegos tradicionales y ancestrales del Ecuador que buscan un reconocimiento y un resurgir entre las nuevas generaciones. Pero ¿cuáles son estos deportes? Y lo más importante ¿cómo se los reconoce? Conversamos con Nelly Romero Jara, Gestora Cultural y representante de los Juegos populares de Riobamba. Ella nos explica que los deportes tradicionales son aquellos que se practican en cualquier pueblo, país, región y pueden ser poseedores de conocimientos tradicionales, independiente de los pueblos indígenas.
“El origen de los deportes tradicionales en Ecuador es similar a toda Latinoamérica ya que fueron traídos desde España en la época colonial, razón por la cual tienen muchas similitudes a lo largo de Hispanoamérica con ligeras variantes”, puntualiza. Añadiendo que los deportes ancestrales forman parte de los pueblos y nacionalidades indígenas, montubias y afros que constituyen una conexión con su sistema de vida y que hace que se diferencien de otros pueblos.

